lunes, 23 de mayo de 2011

Jack Sparrow 4: la venganza de "Pe"


Tener ideas nuevas, crear mundos originales y encima que funcionen y arrasen en taquilla es siempre ardua tarea, sepan ustedes. Así que para qué molestarse en buscar esa originalidad que tan sepultada anda en estos días con remakes y versiones.
¿Para qué crear un producto nuevo si podemos emplear uno viejo atrayendo al populacho engatusados con una idea que funcionó previamente? Quizás no reventemos la taquilla pero para cuando se den cuenta de que estamos vendiendo el mismo producto que hace unos años con la cara maquillada ya habremos sacado una buena pasta.

Algo así pasa con la cuarta entrega de Piratas del Caribe, sólo que esta vez "En aguas misteriosas"

Despojados de los personajes de Will Turner (Orlando Bloom) y Elizabeth Swan (Keira Knightly) con su historia romántica tan particularmente concluida en la anterior película. A estos bucaneros sólo les queda al incansable, inagotable y siempre ocurrente Jhonny Deep y su Capitan ( no olvidemos el rango) Jack Sparrow.

Y la película amenaza con algo que finalmente se cumple y es que todo el peso de la obra recae sobre el continuo vaiven amanerado de la mano del pirata rastafari. A esto se le añade una incomprensible incorporación de una Penelope Cruz que aprueba con un 5 pelao en su interpretación particular de "quiero y no puedo" Femme fatal", eso sí, redoblada en la versión castellana (con toques de verduleria en algunos momento) Habrá que veral en versión original.

Un argumento simple y últimamente demasiado utilizado, ir del punto A al punto B, con demasiadas peleas y piruetas en su inicio que empiezan a mejorar tras una inquietante y espectacular escena que replantea el mito de las sirenas.

Mención especial a ese clérigo marranero de abdominales esculturales con quien todas desearán hacer la postura del misionero, y una sensual y virginal sirena, cuyo nombre "sirenia" debieron de obtener tras duras horas de rebanarse los sesos. Un bella criatura desprestigiada por un doblaje al castellano que lejos de parecer místico se antoja una mezcla entre ruso y eslovaco con la siempre presente mano oculta del mono subnormal, una pena. Aun así un personaje que cautivará a todo aquél que lleve un caballero andante en su interior.

La película insisto de argumento simple. Jack hace de las suyas para liar a todo el mundo con sus conversaciones disparatadas y absurdas pero agradecidamente menos cargantes que en la anterior entrega. Una Angélica (ahora Penelope Cruz, ahora Mónica Cruz, ahora Pe, ahora mónica,... Pe, Mónica, Mónica .... Pe) a la que se le ve a la legua que está encoñada de Sparrow lo cual pone en duda la credibilidad de sus patrañas y su arroje.

El siempre correcto capitán Barbosa, algo venido a menos si su majestuosa tripulación. Y un nuevo villano, Barbanegra, que pese a ser interesante durante los cinco primeros minutos de su aparición, pierde fuerza, no alcanzando la gloria de Barbosa en la primera parte, ni del inigulable y solemne Billy Nightly con su impresionante Davy Jones (junto con Sparrow los mejores personajes de la saga para mi gusto)

Hay por ahi una notá española en la aparición de Camaró, perdón, de Oscar Jaenada, que se limita a hacer acto de aparición como un maniquí y cuyos diálogos está doblados, lo cual se agradece tras lo visto en la serie "Piratas"

En resumen: una cuarta y manida entrega de la saga que pese a amenazar con ser un pestiño repetitivo entretiene gracias a un Jack Sparrow simpático y menos cargante de lo habitual y a unas sirenas vagamente originales pero que dejan un buen sabor de boca.

Un 7 sobre 10


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